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INTEMA - Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de Materiales

CETMIC - Centro de Tecnología de Recursos Minerales y Cerámica


INTI - Instituto Nacional de Tecnología Industrial

CIDEMAT - Centro de Investigación y Desarrollo de Materiales



Tratamiento Mineral de Espodumeno en la Industria Cerámica.
Caracterización y Aprovechamiento Tecnológico


Requisitos de la Norma ISO 17025:
Cálculo de Incertidumbre, Validación y Aseguramiento de la Calidad



 

Nanotecnologías y Materiales
Aplicaciones industriales y nuevas oportunidades
Alberto Bonfiglioli - SERVITEC SRL - Via Pasubio, 3 - 24024 Dalmine, Bergamo - Italia
Eduardo A. Mari - Consultor del IRAM - Instituto Argentino de Normalización - e-mail: emari@fibertel.com.ar
Paolo Milani - Istituto Nazionale per la Fisica de la Materia (INFM) - Dipartimento di Fisica, Università di Milano, Via Celoria 16, 20133, Italia
Sara Silva - RETE VENTURES S.C.r.l. - Corso Perrone, 24 - 16152 Genova - ITALIA.


Nota del editor
La presente publicación "NANOTECNOLOGÍAS Y MATERIALES" es, en su mayor parte, la traducción al idioma español de la publicación italiana. "NANOTECNOLOGIE E MATERIALI" publicada por la empresa SERVITEC SRL de Dalmine, Provincia di Bérgamo, Italia en el año 2001. EDITORIAL CICLO de Argentina agradece a SERVITEC SRL, y a los autores de ambas versiones, su autorización para la reproducción del mismo y adaptación a nuestro medio, así como su colaboración en la traducción y edición de la presente.

Hemos considerado oportuna la divulgación de esta edición ya que, en su original italiano, forma parte de un programa para la promoción de las aplicaciones de las nanotecnologías en las PyMEs tradicionales, que se realiza a través de un proyecto piloto de promoción realizado con la contribución de la Fundación CARIPLO (Cassa di Risparmio delle Provincie Lombarde), el cual incluye laboratorios para realizar las tareas necesarias de investigación y desarrollo tecnológico. Estos aspectos específicos de una particular situación italiana no forman parte de la presente versión; los interesados en dicho estudio pueden consultarlo en el sitio www.servitec.it o bien solicitarlo por e-mail a la dirección: info@servitec.it.


Para la presente versión argentina hemos completado la misma con un capítulo donde, en forma resumida, se proporciona información acerca de los institutos y universidades donde se llevan a cabo investigaciones y desarrollos sobre estas tecnologías avanzadas, consideradas a nivel mundial de gran trascendencia económica.

Esperamos que el esfuerzo editorial que esto significa dé como resultado una mejor comprensión del tema, y contribuya a un mayor acercamiento entre nuestro sector industrial y los institutos y centros universitarios de nuestro sistema de ciencia y tecnología que lleve a la concreción de proyectos conjuntos. En las difíciles circunstancias por que atraviesa nuestro país, la difusión de la información científico tecnológica, y el acercamiento entre los distintos actores de la denominada "sociedad del conocimiento", constituyen una contribución imprescindible para nuestro futuro desarrollo.

Luis Arnoldo Alonso Ibáñez  
Editorial Ciclo

(Trabajo ingresado a la web en diciembre del 2002)



 
INDICE
 

 

PRÓLOGO

RESUMEN


1. LAS NANOTECNOLOGÍAS ¿QUÉ SON?

2. LA IMPORTANCIA DE LAS NANOTECNOLOGÍAS. El caso de los materiales.

2.1. Las modificaciones de las propiedades de los materiales
2.2. La fabricación de los materiales en escala micro y nanométrica. El caso de la microelectrónica y de las tecnologías de la información.
2.3. Nanotecnologías y materiales: algunas conclusiones

3. LA PRODUCCIÓN DE NANOESTRUCTURAS
3.1 Aspectos generales: distintas alternativas
3.2. Técnicas "bottom up" o de síntesis de materiales nanoestructurados.
3.2.1. Procesos en fase líquida
3.2.2. Procesos en fase vapor
3.2.3. Síntesis desde la fase sólida
3.2.4. Nuevas técnicas en fase de experimentación

4. INSTRUMENTACIÓN PARA LAS NANOTECNOLOGÍAS
4.1. El microscopio de fuerza atómica
4.2. El microscopio de efecto túnel

5. LOS CAMPOS DE APLICACIÓN
5.1. Premisas
5.2. Los materiales
5.2.1. Polvos y piezas consolidadas
5.2.2. Materiales nanoestructurados y nanocompuestos a base de carbono
5.2.3. Nanocompuestos poliméricos
5.2.4. Capas delgadas
5.3. Sensores
5.4. Catalizadores
5.5. Empleo en sectores específicos
5.5.1. Microelectrónica y tecnologías de la información
5.5.2. Industria automotriz
5.5.3. Energía y ambiente
5.5.4. Ciencias de la vida y la salud, y asistencia a las personas
discapacitadas
5.5.5. Otros sectores
5.6. Las aplicaciones presentes en los mercados o cercanas a su comercialización

6. NANOTECNOLOGÍAS Y DESARROLLO INDUSTRIAL
6.1. Las nanotecnologías como sector industrial
6.1.1. La oferta
6.1.2. La demanda
6.1.3. La instrumentación científica
6.2. Factores que condicionan el desarrollo industrial de las
nanotecnologías
6.2.1. El contexto sociocultural y económico
6.2.2. Factores técnico - económicos: las tecnologías de proceso y el desarrollo de los mercados
6.3. Investigación y desarrollo industrial. La cooperación empresa /sistema científico como factor de éxito
6.4. Un caso de integración entre competencias universitarias y servicios a las empresas en el campo de las nanotecnologías: El Centro de Desarrollo de Materiales Nanoestructurados de la Provincia de Bergamo, Italia

7. NANOTECNOLOGÍAS Y MATERIALES EN ARGENTINA
7.1. Las tecnologías avanzadas y la situación actual
7.2. Las nanotecnologías y el sector de ciencia y tecnología argentino
7.3. Instituciones y universidades donde se trabaja en nanotecnologías

8. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Y SITIOS INTERNET DE INTERÉS


RESUMEN

1. Definiciones. Objeto de este informe

Las nanotecnologías son tecnologías que permiten la manipulación de la estructura de la materia en pequeñísima escala, del orden de los nanómetros (nm, milésimas de micrómetros, millonésimas de mm o milmillonésimas de metro), generando así materiales y estructuras con características diferentes de aquellos utilizados corrientemente.
El objeto de este trabajo es el de proporcionar informaciones útiles para la evaluación de la oportunidad, factibilidad y conveniencia de adoptar soluciones basadas en las nanotecnologías, ya sea en las actuales líneas de producción , o bien en la diversificación de las mismas en sectores más dinámicos.

2. Implicancia de las nanotecnologías
Las nanotecnologías se presentan hoy como un salto innovativo radical, que incidirá transversalmente sobre todos los sectores de la economía. El efecto invasivo, de amplia difusión, de las nanotecnologías, es debido, en gran medida, a los cambios sustanciales que están provocando en el campo de los materiales utilizados en todos los sectores manufactureros y de servicios, condicionando muchas veces su desarrollo. Por medio de estas tecnologías se pueden modificar las propiedades de los materiales conocidos mucho más radicalmente de lo conseguido hasta ahora, así como crear materiales enteramente nuevos. Por otra parte, las nanotecnologías permiten el trabajado de los materiales a una escala mucho más reducida que la actual manufactura de los microprocesadores.
La capacidad de actuar sobre la estructura de los materiales a escala nanométrica producirá efectos de gran alcance sobre todos los sectores de la economía, incluido el de la microelectrónica y las tecnologías de la información. Todo parece indicar que estamos hoy en las etapas iniciales de una onda expansiva equivalente a la iniciada en los primeros años de la década del 70 en correlación con la introducción de los microprocesadores.
En los principales países industrializados se están llevando a cabo ingentes inversiones, públicas y privadas, en la investigación en este campo; al mismo tiempo están emergiendo numerosas iniciativas industriales, a menudo de empresas de dimensiones pequeñas y medianas, que se presentan en el mercado como proveedores de materiales nanoestructurados, instrumentación y servicios científico-tecnológicos conexos. Si bien desde hace tiempo hay técnicas que permiten actuar a nivel nanoestructural en algunos sectores muy especiales, el gran desarrollo en los campos de la biología molecular y las biotecnologías a partir de los años 80 ha motorizado su expansión hacia todo tipo de materiales - metálicos, no metálicos, plásticos y compuestos - y, a través de ellos, hacia los más diversos campos científicos, tecnológicos e industriales. Sin ignorar las vastas implicaciones de las nanotecnologías en campos tan importantes como la biología, la medicina y la farmacología, este trabajo se concentrará especialmente en el campo de los materiales y sus aplicaciones en distintos sectores productivos.

3. La producción de estructuras en escala nanométrica
En el conjunto de procesos de producción de materiales nanoestructurados se pueden distinguir dos enfoques, uno denominado en inglés "top down" , en el cual las nanoestructuras se "esculpen" sobre un bloque de material, y otro llamado "bottom up" , donde los materiales nanoestructurados se obtienen a partir de nanopartículas. Las técnicas "top down" presentan analogías con las actuales técnicas litográficas de producción de microprocesadores electrónicos y su principal campo de aplicación será en la electrónica y las tecnologías de la información y las comunicaciones. Por su parte, las técnicas "bottom up" se basan en procesos similares a aquellos frecuentemente utilizados en la tecnología de materiales y pueden dar lugar a polvos, objetos compactos o capas delgadas, con propiedades profundamente cambiadas con respecto a las de los mismos materiales obtenidos por tecnologías convencionales.

4. Aplicaciones
Las aplicaciones de los materiales nanoestructurados y de las nanotecnologías para producirlos se están desarrollando muy rápidamente y un simple listado de un número inevitablemente limitado de aplicaciones sólo puede dar una idea reducida de sus potencialidades. Algunas de ellas, ya presentes en los mercados o cerca de su comercialización, se indican a continuación:
- Sensores de gases destinados a detectar la presencia de gases nocivos en ambientes cerrados o abiertos, o aromas que caracterizan la calidad de bebidas y productos alimenticios ("nariz electrónica").
- Sistemas fotovoltaicos de alta eficiencia para la conversión de la energía solar;
- Nuevos materiales con una elevada relación resistencia/ masa para aplicaciones aeroespaciales, biomédicas y en medios de transporte.
- Embalajes de productos alimenticios con mejores características de barrera a la penetración de gases y capacidad para indicar el estado de conservación.
- Técnicas diagnósticas basadas en el sistema denominado "lab-on-a-chip", para la realización de análisis clínicos y genéticos con mínimas cantidades de muestra y en tiempo real.
- Cosméticos, en especial para la protección contra la radiación solar.
- Materiales para la filtración y catálisis de hidrocarburos y otras sustancias.
- Revestimientos superficiales con resistencia a la corrosión, al rayado y al desgaste notablemente mejorada.
- Herramientas de corte de altísima tenacidad y fragilidad reducida.
- Pantallas de video más livianas y funcionales basadas sobre la electrónica de polímeros.
- Nuevas prótesis e implantes para colocación in vivo.
- Técnicas de trabajado de piezas para micromecánica y microelectrónica en escala de 100 nm.

5. Posible desarrollo industrial.
En los países más desarrollados tecnológicamente se puede reconocer un sector embrionario de las nanotecnologías del cual comienzan a perfilarse las características de la oferta y la demanda, incluidas las de instrumentación científica de proceso y control.
- La oferta de materiales y sistemas nanoestructurados (por ejemplo polvos, materiales, dispositivos, con los necesarios servicios de asistencia técnica para su ulterior trabajado y utilización final) está en gran medida concentrada en pequeñas empresas de reciente formación nacidas, en su mayoría, de las universidades o entes de investigación. Las grandes empresas, muchas de las cuales llevan a cabo trabajos de investigación y desarrollo sobre las nanotecnologías, parecen por el momento orientadas a integrarlas en sus productos finales, sin contribuir aún significativamente a la oferta directa de materiales y sistemas nanoestructurados.
- La demanda ya es significativa y devendrá rápidamente muy elevada. Los utilizadores actuales o potenciales de estos productos y servicios, reales o potenciales, pueden ser empresas industriales de servicios, pequeñas o grandes, así como grandes organismos públicos (salud, transporte, administración pública).
Sin embargo, el mercado existirá en la medida en la cual los productores tengan capacidad de desarrollar los usos en estrecha colaboración con los utilizadores. Estos últimos, a su vez, podrán beneficiarse de los efectos que estos productos podrán tener sobre su competitividad, en la medida en que sean capaces de definir mejor sus exigencias y las modalidades para satisfacerlas, en estrecha colaboración con los productores.
- La instrumentación científica juega un papel fundamental, sea porque hace posible el progreso en los más variados campos de la innovación, sea como sector de empleo de productos y servicios basados en las nanotecnologías. En la actualidad operan en el sector de la instrumentación divisiones de grandes grupos industriales así como empresas independientes de dimensiones medias y pequeñas, proponiendo al mercado una variedad muy amplia de productos. También la demanda es muy variada y por lo tanto presenta notables espacios para nuevas iniciativas empresarias.
Entre los diversos factores que condicionan el desarrollo industrial de las nanotecnologías se deben considerar, en primer lugar, los costos, actualmente muy elevados. Para reducirlos parece necesario actuar de manera integrada según dos directrices principales: a) la investigación sobre procesos (simplificación de las tecnologías y de los métodos de control, así como el logro de economías de escala) y b) la difusión amplia de los materiales nanoestructurados y de las soluciones tecnológicas basadas en las nanotecnologías que contribuyan a las economías de escala. Serán pues necesarias acciones eficaces de promoción y de asistencia a los utilizadores potenciales en el diseño, en las etapas intermedias y finales de la fabricación, en los controles, ensayos, etcétera.
Las nuevas empresas calificadas tecnológicamente que nacen en el ámbito de universidades y entes de investigación pueden dar una contribución de gran valor a la difusión de las nanotecnologías y de la instrumentación relacionada con ellas. En cualquier caso, la empresa que opere o que quiera consolidarse como productora o utilizadora de soluciones nanotecnológicas, cualquiera sea su dimensión, deberá contar con el apoyo de universidades y entes científicos comprometidos en investigación y desarrollo avanzado.

6. Las nanotecnologías en la Argentina
La industria manufacturera local viene sufriendo un fuerte impacto recesivo en los últimos años, al tiempo que recibe la presión de la innovación y la necesidad de incorporar tecnologías avanzadas a sus proceso productivos para poder competir más eficazmente en los mercados nacionales, regionales e internacionales. Uno de los efectos de esta situación es la pérdida de competitividad, así como el retraso en adaptar o desarrollar tecnologías avanzadas.
La pregunta es, entonces: ¿porqué las nanotecnologías?. Porque se trata de un campo del desarrollo tecnológico que se avizora de igual o quizás mayor importancia que la revolución microtecnológica de los años 80 y 90, porque se está desenvolviendo con gran dinamismo, y porque involucra a una gran variedad de sectores productivos y en particular modo al de materiales: metales y aleaciones, cerámicas y vidrios, plásticos y materiales compuestos.
Por otra parte, existen capacidades en recursos humanos e instrumental en el sistema científico-tecnológico argentino que pueden aprovechar para ayudar a las empresas a resolver las necesidades apuntadas, actualizar sus procesos productivos o bien ampliar su gama de productos, incorporando nanotecnologías apropiadas. Esta situación representa también un desafío para el sector de C y T, que puede vincularse a las empresas a través de los diversos mecanismos existentes. Aun en las presentes circunstancias de recortes presupuestarios y dificultades de obtención de financiación, es posible llevar a cabo acciones que vayan preparando las bases para un importante desarrollo futuro del sector.
Para contribuir a esta tarea se incluye una guía de los principales centros y universidades que llevan a cabo I +D en nanotecnologías en este momento en nuestro país.



Abstract
The present report is the authorized Spanish version of the article "Nanotecnologie e materiali", edited in Italy by SERVITEC SRL, Dalmine, Bergamo. Its purpose is offering an overview about the present status of nanotechnologies and their influences in advanced materials production technologies. This change of structure scale, from micrometers to nanometers, permits to enhance properties values and improve capacities and performances. After an exposition of possibilities (preparation of monolithic, powders, thin layer or other forms) this article discusses the possibilities of
applications, the increasing industrial development and
the economic implications of nanotechnologies. A survey is given on the main institutions and university research groups which are making research and development on the subject in Argentina, with the purpose of helping the mutual collaboration in industrial projects. Finally, a list of selected bibliography and web sites are given.Keywords: nanotechnologies ; nanostructures; nanolayers; nanopowders; advanced materials; atomic force microscope; tunneling effect microscope.

1- LAS NANOTECNOLOGIAS: ¿QUE SON?
Las nanotecnologías son tecnologías que permiten la manipulación de la estructura de la materia en pequeñísima escala, del orden de los nanómetros (un nanómetro, nm = un milmillonésimo de metro = un millonésimo de mm = un milésimo de micrómetro), permitiendo así la obtención de materiales y estructuras con características diferentes de aquellos utilizados corrientemente. En la figura 1 se representa esquemáticamente una comparación entre "nanomundo" y "macromundo".



Figura 1. Comparación esquemática de las distintas escalas dimensionales.

Menos de un nanómetro: el diámetro de un átomo aislado es de algunas décimas de nanómetro.
Nanómetro: diez átomos de hidrógeno puestos en filaocupan alrededor de un nanómetro. La molécula de DNA mide aproximadamente 2,5 nanómetros.
Miles de nanómetros: los globulos rojos y células similares tienen un diámetro de aproximadamente mil nanómetros.
Un millón de nanómetros: el punto sobre el dedo equivale a alrededor de un millón de nanómetros.
Miles de millones de nanómetros: un hombre de dos metros de altura mide dos mil millones de nanómetros.

Las nanotecnologías, por lo tanto, se refieren a la materia en una escala dimensional que involucra de algunas decenas a algunos miles de átomos; las estructuras de estas dimensiones se denominan habitualmente nanoestructuras.
La finalidad de este trabajo es suministrar informaciones útiles para la evaluación de la oportunidad, de la factibilidad y de la conveniencia de la adopción de soluciones basadas en nanotecnologías, tanto en las producciones actuales como en la diversificación de las mismas en sectores más dinámicos.
Si bien las ventajas prácticas que podrían derivar de la consideración de la materia en esta escala fueron ya intuidas en 1959 por el Premio Nobel de Física (1965) Richard Feynmann, el desarrollo de las nanotecnologías empieza en realidad a fines de la década del 80, con aplicaciones fundamentalmente en el campo de la biología molecular y de los materiales. El tiempo transcurrido para estimar los efectos en gran escala de un cambio innovativo de este tipo es ciertamente breve, pero ya aparece en forma evidente que nanotecnologías y nanoestructuras no son solamente un hecho científico de relevancia indiscutible. En las principales economías industrializadas se están realizando ingentes inversiones públicas y privadas en investigación nanotecnológica y en campos afines, buscando obtener ventajas competitivas a nivel internacional (ver capítulo 6). Al mismo tiempo están emergiendo numerosas iniciativas industriales, muchas de ellas de pequeñas y medianas empresas, que se presentan en el mercado como proveedores de materiales nanoestructurados, instrumentación, y servicios científico-tecnológicos relacionados. En el presente trabajo se tratará de ilustrar las implicancias directas e indirectas de las nanotecnologías en los diversos sectores de la economía.

2. LA IMPORTANCIA DE LAS NANOTECNOLOGÍAS. El caso de los materiales.

Actualmente la prospectiva para las nanotecnologías prevé aplicaciones en una amplia variedad de campos científicos y tecnológicos. Sin embargo, la amplitud de sus efectos es debida, en gran medida, a los cambios sustanciales que ellas están provocando en el campo de los materiales utilizados en todos los sectores manufactureros y de servicios, condicionando su desarrollo. En el parágrafo 6.1 se hará referencia a algunas aplicaciones específicas en el campo de los materiales, pero conviene anticipar aquí un análisis de las mismas para facilitar la comprensión de la importancia que estas tecnologías podrán tener en el futuro próximo. Por lo tanto, se dará un breve panorama de la historia del impacto socioeconómico de los materiales, poniendo sobre todo en evidencia la capacidad de manipularlos en escalas cada vez más pequeñas. Con esta finalidad se expondrá el ejemplo de las microtecnologías para el sector informático.
Para los materiales, la importancia de las nanotecnologías está dada por dos hechos. En primer lugar, permiten modificar las propiedades de los materiales conocidos mucho más radicalmente que lo conseguido en el pasado aún reciente (ver Cuadro 1). Ellas también permiten crear materiales completamente nuevos, diversos de aquellos obtenidos sin recurrir a manipulaciones en escala nanométrica. En segundo lugar, hacen posible el trabajado de extrema precisión de ciertos materiales a una escala mucho más pequeña de la utilizada actualmente, para los microprocesadores, con un incremento de las prestaciones y una reducción de costos, por ejemplo en el caso de los "microchips", que han contribuido a la difusión en vasta escala de las tecnologías de la información (ver 3.2), e igualmente los microsiste mas electromagnéticos y las micromáquinas de amplia aplicación en variados campos, desde la informática hasta la biología y la medicina.

2.1. Las modificaciones de las propiedades de los materiales

Los materiales, por ser indispensables para la realización de todos los objetos utilizados por la sociedad, han tenido en todas las épocas una elevada valorización social y económica, y su comportamiento ha constituido un límite casi insuperable a las posibilidades de realización inmediata. Por lo tanto, las tentativas de modificar sus propiedades para adaptarlas a las exigencias del momento no son por cierto un hecho nuevo: desde la edad de piedra hasta la era de la microelectrónica se ha buscado siempre mejorar las características de los materiales comunes ampliando sus aplicaciones, o bien utilizar materiales nuevos manteniendo costos aceptables (entendidos en su sentido más amplio, incluyendo costos sociales, ambientales, etc.).
Se puede, sin embargo, reconocer la existencia de una tendencia que ha prevalecido a lo largo de la historia: la reducción del contenido de material por unidad de producto, o bien la fabricación de objetos que, a igualdad de funciones, eran cada vez más pequeños y livianos. Gracias a este proceso (denominado a veces "desmaterialización"), hoy día los materiales livianos y los sistemas cada vez más miniaturizados permiten el desarrollo de funciones que hasta hace pocos años eran difícilmente imaginables.

CUADRO 1
MATERIALES "NORMALES" Y MATERIALES NANOESTRUCTURADOS:
LAS DIFERENCIAS

Los materiales constituidos por nanoestructuras se presentan bajo diversas formas que, a primera vista, no difieren de los materiales estructurados a escala normal (por ejemplo una pieza de metal o de cerámica, en la cual las dimensiones lineales de los granos constituyentes de la estructura pueden variar, generalmente, entre 10 y 100 µm). Los materiales nanoestructurados, pueden ser utilizados ya sea bajo la forma de piezas finales, o bien como capas delgadas o recubrimientos superficiales de materiales convencionales. Las diferencias sustanciales con los materiales de estructura normal tienen que ver con sus propiedades y la posibilidad de modificarlas mediante la manipulación de sus estructuras a nivel de los átomos que los componen. Los granos de los materiales microcristalinos normales pueden contener millones o miles de millones de átomos, la mayor parte de los cuales se encuentra en el interior de los mismos, y en consecuencia están poco influenciados por las interfases entre los granos, ( "bordes de grano"). Estas interfases tienen propiedades distintas de las de la masa del material, pero representan solo alrededor de un 1 % del volumen de un trozo de material policristalino usual, y por lo tanto tiene una influencia limitada sobre las propiedades del trozo en su conjunto. En otras palabras, una partícula de un material cuyas dimensiones lineales sean del orden de algunas centésimas de milímetro (aprox. 10.000 nm), tiene las mismas propiedades que una pieza de dimensiones macroscópicas del mismo material. En vez, en los "nanogranos" o nanoestructuras, de dimensiones de cien a mil veces inferiores, constituidas por un número relativamente pequeño de átomos (entre algunas decenas y algunos miles), las propiedades dependen también de sus dimensiones en cuanto las superficies que limitan a estos nanogranos ejercen una influencia notable sobre el conjunto de los átomos del agregado. Si los nanogranos se agregan para constituir un sólido nanoestructurado, los "bordes de grano" representan alrededor del 50 % del volumen del sólido. Así, a igual composición química, el sólido constituido por estos agregados tiene propiedades distintas a las que tiene el agregado policristalino normal. Por ejemplo, las cerámicas, caracterizadas normalmente por su dureza, rigidez y fragilidad, pueden ser producidas con mayor tenacidad y con dimensiones finales extremadamente precisas, sin ulteriores trabajos de terminado; los metales nanoestructurados presentan una resistencia mecánica 4 a 5 veces mayor que la de los mismos metales en su forma microcristalina habitual; los catalizadores, ampliamente utilizados en las industrias químicas, petroquímicas, farmacéuticas y sistemas de reducción de la contaminación ambiental, si están constituidos por nanoestructuras tienen una reactividad más elevada que la que presentan los catalizadores normales, y pueden conferir también propiedades catalíticas a materiales menos costosos; los nanocompuestos poliméricos, además de ofrecer una extraordinaria relación resistencia/masa, sin aumentar proporcionalmente los costos, pueden llegar a ser buenos conductores eléctricos.

Las modificaciones de las propiedades de los materiales tradicionales y la invención de materiales nuevos fueron procesos que ocurrieron muy lentamente, de manera sustancialmente empírica (por ejemplo mediante trabajado mecánico, tratamiento térmico o aleación en el caso de los metales). Desde los primeros decenios del siglo XX se hizo cada vez más evidente la contribución de los conocimientos científicos que, por una parte, han permitido prever y controlar en forma creciente el comportamiento de los materiales para aplicaciones termoestructurales y por otra, descubrir y difundir materiales nuevos para esas épocas , como el aluminio y los plásticos. Los conocimientos científicos han permitido también el desarrollo de métodos de observación y control y, más recientemente, de consumo, contribuyendo así a transformar sectores enteros de la actividad económica y a configurar la fisonomía de la moderna sociedad industrial. En el caso específico de las industrias de materiales se puede constatar hoy un panorama profundamente cambiado con respecto al pasado: de la fuerte prevalencia de las grandes empresas productoras y de transformación de grandes masas de materiales, se ha pasado a una situación de mayor variedad con numerosas empresas de dimensiones medias y pequeñas que responden a una demanda fuertemente diversificada, ocupando nichos de mercado de muy alto valor agregado.
Las nanotecnologías, que permiten manipular la estructura de los materiales a nivel atómico, y así modificar sus propiedades de la manera más radical y controlada que en el pasado reciente (ver CUADRO 1 y punto 5.2), pueden representar un salto cualitativo sin precedentes en la larga historia del desarrollo de los materiales. En efecto, se puede prever que estas tecnologías contribuirán a una renovación profunda del sistema socioeconómico, tanto gracias a la utilización final de los materiales y sistemas en la producción de bienes y servicios, como creando nuevos esquemas de consumo y nuevas actividades productivas.


2.2. La fabricación de los materiales en escala micro y nanométrica. El caso de la microelectrónica y de las tecnologías de la información.

Las microtecnologías, que permiten la fabricación de materiales a escala micrométrica (dimensiones del orden del micrómetro) se han desarrollado principalmente para la electrónica de estado sólido: sobre esta base se ha creado una metodología intelectual y un equipamiento instrumental que llevó al estado actual de los materiales para electrónica y para las tecnologías de la información. En particular, se desarrolló en primer lugar el transistor - que sustituyó las antiguas válvulas electrónicas - y, sucesivamente, el microprocesador o "chip" que contiene una cantidad cada vez más grande de transistores y otros componentes electrónicos.
El caso de la moderna electrónica de estado sólido, mucho más acotado que el de los materiales para usos estructurales a que se ha hecho referencia en el parágrafo precedente, permite llevar a cabo evaluaciones que ilustran específicamente la importancia socioeconómica del control de la estructura de los materiales a pequeña escala (ver Cuadro 2).

Los datos de la Tabla 1 hacen evidente la reducción de los costos ocurrida entre 1970 (antes de la adopción del chip) y 1999 (cuando se tiene a disposición el microprocesador PENTIUM III, utilizado actualmente en las computadoras personales). El costo de la energía de procesamiento de los datos (rapidez y almacenamiento en memoria) ha caído unas 40.000 veces, a una tasa media anual de más del 40%. Por otra parte, el costo de la transmisión disminuyó más de un millón de veces, a una tasa media anual de un 60%. Una idea más inmediata del progreso de las telecomunicaciones la da el hecho de que en 1970 la transmisión de la costa este a la costa oeste de los Estados Unidos de un texto como el de la Enciclopedia Británica habría costado unos 190 dólares, mientras que hoy, todo el contenido de la Biblioteca del Congreso de los EEUU (probablemente la más grande y completa del mundo) se podría transmitir de costa a costa por no más de 40 dólares.

Unidad
Costo de la Unidad (1970)
(dólares EE.UU)
Costo de la Unidad (1999)
(dólares EE.UU)
MHz
(velocidad de procesamiento)
7.600
0.17
Megabyte
(almacenaje en memoria fija)
5.300
0.17
1 billón de bits
(transmisión)
150.000
0.12

Tabla 1. Costo según la velocidad de procesamiento, del almacenaje, y de la transmisión de la información.
Fuentes: The Bank Credit Analyst, Federal Reserve Bank of Dallas. Elaboración de P. Woodhall, Untangling e-conomics, a Survey of the New Economy, pp. 1-44, The Economist, septiembre 23, 2000, de donde la Tabla 1 y el Cuadro 2 han sido adaptados.


Debe subrayarse además la rapidez sin precedentes de la reducción de los costos. Para comparar, basta citar el caso de otras dos grandes innovaciones de amplio impacto socioeconómico, la electricidad y el automóvil¹ :

- En Gran Bretaña, el costo del kilovatio-hora eléctrico disminuyó un 65% en los 50 años transcurridos entre 1880 y 1939, a una tasa anual media del 2,5%.
- En los EEUU se ha estimado que si entre 1975-2000 (25 años) se hubiera verificado para los automóviles una reducción de costos y un aumento de las prestaciones equivalente a los ocurridos en el mismo período para las computadoras, un modelo estándar estaría costando unos 5 dólares, y recorrería unos 100.000 km con un litro de combustible.

CUADRO 2
LA INTEGRACION DE LOS TRANSISTORES EN UN UNICO CHIP DE SILICIO
El transistor, que aprovecha las peculiares propiedades del silicio en la conducción de la corriente eléctrica, fue inventado en 1948. Pero la verdadera revolución en las tecnologías de la información se empieza a vislumbrar en 1971, con la invención del chip de silicio que alberga en su interior a diversos transistores. La rapidez del progreso tecnológico en la fabricación de los chips está representada por la denominada " Ley de Moore" (propuesta por Gordon Moore, uno de los fundadores de INTEL, empresa líder en la producción de microprocesadores): la capacidad de procesamiento de datos de un microchip, representada por el número de transistores que contiene, se duplica cada 18 meses. En la Figura 1 se representa la ley de Moore: el número de transistores en función del año de aparición en el mercado de los sucesivos chips, indicados en la figura, que han caracterizado las diversas generaciones de computadoras (86, 286, 386, 486, PENTIUM, PENTIUM II y PENTIUM III.
La capacidad de integrar un número cada vez más elevado de componentes en un chip es el resultado del progreso de la física y la química del sólido, que ha consentido fabricar estructuras cada vez más pequeñas, pero siempre en escala micrométrica, sobre obleas de silicio de elevado grado de pureza, con cantidades de impurezas controladas (dopantes), y perfección estructural. Un indicador del efecto económico de estos progresos es la disminución espectacular de los costos, evidenciada en los datos consignados en la Tabla1.



Representación gráfica de la ley de Moore.

En la escala logarítmica de las ordenadas se representa el número de transistores por microprocesador en función del año de puesta en el mercado de los microprocesadores que han caracterizado las diversas generaciones de computadoras personales (86, 286, 386, 486, PENTIUM, PENTIUM II y PENTIUM III).

Es cierto que la vertiginosa disminución de los costos y la difusión cada vez más amplia y penetrante de las tecnologías de la información y de las telecomunicaciones no es debida solamente al progreso en la tecnología de fabricación de los chips. Con todo, el efecto económico ilustrado sintéticamente sería difícilmente imaginable sin el progreso de la tecnología de los microprocesadores, progreso impensable, por otra parte, sin la capacidad para obtener y controlar la estructura de los materiales semiconductores (fundamentalmente el silicio), en una escala cada vez más reducida.
Hoy en día se utilizan diversas variantes en las microtecnologías aplicadas en la microelectrónica para la manufactura de microsensores y sistemas micromecánicos que presentan un elevado potencial de utilización en numerosos sectores (ver 5.3). La escala micrométrica, sin embargo, está aún lejos de la escala nanométrica, mil veces más pequeña.
Se estima que las nanotecnologías permitirán aumentar aún más el número de componentes electrónicos en los microprocesadores basados en silicio ultra puro. Son de esperar, por lo tanto, ulteriores reducciones de los costos antes de llegar a los límites físicos impuestos por la estructura atómica de los semiconductores. En efecto, las previsiones más fundadas indican hoy que la ley de Moore (ver Cuadro 2) mantendrá todavía su validez por lo menos por un decenio. Si bien no se puede establecer en la actualidad una relación directa entre nanotecnología y ley de Moore, con sus consecuencias tecnológicas y socioeconómicas, aparece ya claro que en los próximos años su validez dependerá de la capacidad de concentrar cada vez más componentes en espacios cada vez más reducidos, lo que lleva automáticamente a considerar las nanoestructuras como la base para nuevos microprocesadores. Dichas nanotecnologías permitirán igualmente un mejoramiento de las prestaciones con reducción significativa de los costos en relación con los sistemas actuales de producción en escala micrométrica (micromáquinas, microsistemas electromecánicos, micro robots; ver 6.2).

2.3. Nanotecnologías y materiales: algunas conclusiones.

Las nanotecnologías constituyen un punto culminante en el desarrollo de la capacidad de modificar las propiedades de los materiales, punto al cual la moderna sociedad tecnológicamente avanzada llega por dos caminos convergentes: uno es el camino histórico, que ha permitido enriquecer continuamente el inventario de los materiales disponibles (modificaciones de materiales conocidos y creación de materiales enteramente nuevos); el otro es el desarrollo de tecnologías de preparación de los materiales en escalas cada vez más reducidas, lo que permitió el desarrollo de la microelectrónica y de otras producciones micrométricas.
La convergencia de ambos caminos se ha traducido en progresos cada vez más rápidos y de amplios alcances tecnológicos, sociales y económicos. Los progresos en un campo específico, como la electrónica y las tecnologías de la información, permiten evaluar el impacto tecnológico y económico derivado de la posibilidad de trabajar la materia a escala micrométrica. Una evaluación equivalente en el campo más vasto y variado de los materiales nanoestructurados sería, sin duda, más compleja. Aún así, se puede constatar que los progresos recientes en estos materiales, resultado de un creciente conocimiento y control de su estructura a nivel atómico, han llevado a cambios sustanciales en los esquemas de producción y consumo en los sectores más variados (mecánica, electromecánica, química, energía, industria aeroespacial, biomedicina, transporte, agroalimentos, construcción, etc.), con reducción de costos y aumento general de la eficiencia (miniaturización, reducción general del consumo de materiales y energía , y de los efectos ambientales consiguientes, por unidad de producto).
Se puede por lo tanto suponer razonablemente que la capacidad de actuar sobre las estructuras de los materiales a escala nanométrica producirá efectos de vastos alcances a través de la tecnología de los materiales que tendrá incidencia en todos los sectores de la economía, incluido el de la microelectrónica y las tecnologías de la información. Estas, a su vez, contribuirán a acelerar el cambio tecnológico en los sectores actuales, incluido el de los materiales, y a dar origen a sectores enteramente nuevos. En consecuencia, no es arriesgado plantear la hipótesis de que nos encontramos hoy en las fases iniciales de una onda expansiva equivalente a la iniciada a comienzos de la década del 70 cuando se produjo la introducción del microchip.

3. LA PRODUCCIÓN DE NANOESTRUCTURAS

3.1. Aspectos generales: distintas alternativas

En el conjunto de los procesos de producción de materiales nanoestructurados se pueden distinguir dos alternativas, ilustradas en la Figura 2: una, denominada "top down" , por la cual las nanoestructuras se desarrollan "grabando" un bloque de material, y otra, denominada "bottom up" , por la cual los materiales nanoestructurados se producen o generan a partir de " nanobloques" de átomos.



Figura 2. Ilustración esquemática de las alternativas "top-down" y "bottom-up" para la producción de nanoestructuras.


Las técnicas "top-down" presentan muchas analogías con las técnicas litográficas de producción de microprocesadores electrónicos a los que se ha hecho referencia (ver 2.2 y Cuadro 2). Mediante estas técnicas los circuitos de transistores integrados en el microprocesador se graban sobre una oblea de silicio ultra puro preparado a tal efecto. Previamente los circuitos, con todos sus componentes, se diseñan sobre una máscara y luego se proyecta una imagen de la misma, reducida a la escala apropiada, sobre la oblea de silicio. Mediante tratamientos químicos se "fijan" los circuitos proyectados, y se cortan los microchips de manera de constituir dispositivos con una adecuada resistencia estructural.
Para hacer la proyección de los circuitos sobre la oblea de silicio se utiliza por lo general radiación ultravioleta, lo que difícilmente permite alcanzar una resolución mejor que 100 nm. Esto representa un límite a la cantidad de componentes integrados en el microprocesador, y en consecuencia a sus prestaciones (ver 2.2 y Cuadro 2). Para lograr resoluciones mayores, hasta algunas decenas de nanómetro, se deben utilizar otro tipo de radiaciones (haces de electrones, radiación ultravioleta lejana, con longitudes de onda inferiores a las utilizadas hasta ahora en la industria electrónica, o rayos X). Las técnicas que permiten alcanzar resoluciones manométricas, actualmente en etapa de desarrollo, permitirán integrar sobre un único chip un número de componentes más elevado del actual, y por lo tanto mejorar la relación costo /capacidad de procesamiento de datos.
Las técnicas litográficas se utilizan también en la producción de micromáquinas y microsistemas electromagnéticos cuyas posibilidades de aplicación hacen prever una amplia difusión en los mercados. Para mayores informaciones sobre los microsistemas y sobre las técnicas "top-down" , ver el Apéndice 3.
En lo que sigue se examinarán con más detalles las técnicas "bottom-up", que aparecen hoy en día como más cercanas a su aplicación en una amplia variedad de sectores productivos.

3.2. Técnicas "bottom-up" o de síntesis de materiales nanoestructurados.

Estas técnicas permiten obtener (ver Figura 3): polvos de granulometría muy fina, que pueden ser compactados para obtener productos de variadas características y dimensiones, o dispersados en el interior de otro material, para modificar de algún modo sus características; capas delgadas depositadas sobre substratos diversos, que tienen ya importantes aplicaciones; bloques nanométricos que se pueden compactar a través de manipulación atómica con técnicas que aún están a nivel de laboratorio (ver parágrafo 4).

Figura 3. Las distintas vías para obtener un material nanoestructurado.

Desde el primer proceso usado en los primeros años de la década del 80 (condensación de gases) hasta hoy, han aparecido al menos treinta procesos diferentes para producir materiales nanoestructurados ya sea en forma de polvo finamente dividido o ya sea como recubrimientos superficiales, o bien productos de dimensiones muy pequeñas. Se trata de una verdadera síntesis, es decir, un conjunto de procesos físicos y químicos mediante los cuales átomos y moléculas se combinan para dar lugar a un material cuya utilidad dependerá de la medida en que ese proceso permita obtenerlo en cantidad, calidad y forma acordes con su uso funcional y bajo costo. La síntesis de materiales nanoestructurados puede ser llevada a cabo mediante procesos de síntesis (en fase líquida, vapor o sólida) usados desde hace mucho tiempo para la producción de algunos materiales tradicionales; con oportunas modificaciones de los mismos para obtener estructuras nanométricas (polvos o películas delgadas). En lo que sigue se indicarán los principales procesos.

3.2.1. Procesos en fase líquida

- Sol-gel: se parte de un precursor constituido por una solución de una sal metálica o un compuesto órgano metálico. Esta solución se trata de manera de producir una suspensión coloidal de partículas (micelas inversas) de dimensiones del orden de los 1.000 nm (el sol). Ulteriores tratamientos permiten la formación de un gel semisólido que da origen a una película delgada o a polvos nanométricos.

- Atomización mediante corriente de gas: se hace impactar sobre un metal fundido un fluido, típicamente un gas inerte, a elevada velocidad. Se forman así pequeñísimas gotas que, impactando entre sí, se rompen dando lugar a un polvo nanocristalino. Este método permite producir cantidades significativas de polvos a costos relativamente bajos, pero su aplicación está limitada a los metales.

- Electrodeposición: la base de estos procesos es conocida y aplicada desde hace mucho tiempo en galvanoplastia. Se trata de descomponer una solución mediante el pasaje de una corriente eléctrica. Controlando el proceso de manera adecuada, el producto de la descomposición se obtiene en forma de polvo o bien de un recubrimiento nanoestructurado. En la medida que se pueda aplicar, esta técnica es poco costosa y apropiada para producciones a escala industrial.
- Procesos "sonoquímicos": Esta técnica permite obtener nanopolvos en cantidades importantes mediante la acción de ultrasonidos sobre soluciones de compuestos por lo general de tipo organometálico. La acción de los ultrasonidos genera cambios repentinos de presión y temperatura muy localizados, que descomponen la solución formando nanopartículas.

3.2.2. Procesos en fase vapor

- Procesos con aerosoles. Estos procesos son corrientemente utilizados para la obtención de polvos ultrafinos (partículas de diámetro inferior a 100 nm) y un control adecuado del proceso permite llegar a dimensiones del orden de los 10 nm. Los procesos con aerosoles pueden utilizarse también para obtener recubrimientos de capas delgadas. Para la producción de los polvos se utiliza un aerosol (fase líquida o sólida finamente dispersa en un gas ) evaporando el líquido precursor en gotas submicrométricas distribuidas en un gas a baja presión; en una cámara de reacción a mayor temperatura se evapora o quema el solvente, y las partículas dispersas experimentan reacciones químicas que, debidamente controladas, dan origen a polvos de la composición deseada, que se enfrían con sistemas adecuados. Las capas delgadas pueden obtenerse haciendo reaccionar las gotas submicroscópicas sobre un sustrato caliente, o haciendo evaporar el solvente en la cercanía del sustrato. Los reactores más utilizados para la producción de estos polvos son a gas, pero existen otros tipos (a plasma, a láser, pirolíticos), que pueden resultar más convenientes para aplicaciones particulares.

- Deposición en fase vapor. Estas técnicas se utilizan corrientemente, desde antes del desarrollo de las nanotecnologías, para obtener recubrimientos superficiales en escala industrial (por ejemplo, obtención de herramientas de corte, de vidrios reflejantes para cerramientos, etcétera). Las técnicas de deposición en fase vapor se pueden clasificar en tres grupos: deposición física en fase vapor o PVD (de "physical vapor deposition"), deposición química en fase vapor o CVD (de "chemical vapor deposition") y atomización térmica.

- La PVD se lleva a cabo sin que intervengan reacciones químicas, llevando a fase vapor un elemento o un compuesto (por calentamiento, láser, plasma, descarga eléctrica o bombardeo iónico), para luego condensarlo sobre un sustrato. Para mejorar la adherencia y la calidad de la capa se puede recurrir también a un bombardeo iónico. Con modificaciones apropiadas de los procesos se pueden obtener capas delgadas constituidas por nanoestructuras, por ejemplo, haciendo la deposición por medio de haces de pequeños agregados de pocos átomos, obteniendo así capas con propiedades mecánicas, ópticas y eléctricas distintas de las capas normalmente depositadas por PVD. También depositando una capa de átomos sobre otra de manera controlada, utilizando la técnica denominada epitaxia de haces moleculares (MBE, "molecular beam epitaxy"). Esta última técnica se usa para fabricar los materiales denominados GMR ("giant magnetoresistance read head"), en los cuales la resistencia eléctrica cambia drásticamente en presencia de un campo magnético, propiedad de gran interés para los sistemas de lectura de los discos rígidos de las computadoras, o para la realización de sistemas magnéticos de refrigeración que no utilizan ningún líquido refrigerante.

- La CVD. El compuesto químico que contiene el precursor de la sustancia que se quiere depositar, debe ser llevado a fase vapor mediante calentamiento. En una segunda etapa, en una atmósfera adecuada, se produce su descomposición, con lo cual precipita la sustancia de interés sobre el sustrato predefinido, a una temperatura elevada igual a la temperatura de los gases presentes. Se puede reducir la temperatura del sustrato favoreciendo la reacción mediante la irradiación con electrones o fotones que favorezcan la descomposición del vapor a través de reacciones fotoquímicas. Con la CVD activada por electrones se realizan corrientemente recubrimientos superficiales de alta resistencia mecánica, como los de carbono tipo diamante o los de carburo de boro cúbico. Como en el caso de la PVD, el control adecuado del proceso permite obtener capas delgadas nanoestructuradas con mejores características y para diversos campos de aplicación. También se usa la CVD, ya desde hace tiempo, para la fabricación de las preformas de las cuales se estiran las fibras ópticas para la transmisión de comunicaciones.

- Atomización térmica. Este procedimiento se utiliza en la actualidad para recubrir superficies con capas resistentes a agentes químicos y solicitaciones termomecánicas, mediante el rociado a alta temperatura de polvos formados por micropartículas. La técnica de spray térmico más generalmente utilizada es el plasma spray. La misma consiste en tratar la superficie con partículas de polvo transportadas por un gas previamente ionizado - el plasma - a alta temperatura y gran velocidad. En el momento del impacto con la superficie, las partículas se depositan primero como microláminas prácticamente líquidas que solidifican mezclándose con el material de la misma superficie, y luego se adhieren una sobre la otra, hasta formar una capa muy densa. Se prevé que el uso de nanopolvos ampliará considerablemente las posibilidades de esta técnica gracias a un mejoramiento sustancial de las características de las capas depositadas, modificadas "a medida" para los requisitos específicos.

3.2.3. Síntesis desde la fase sólida

Esta técnica debería ser considerada entre las denominadas "top down", dado que consiste en la molienda de granos de material hasta llegar a las dimensiones nanométricas. Se trata de la molienda extrema de materiales (ultra molienda), en sofisticados molinos a esferas, seguida luego por tratamientos térmicos adecuados. Esta técnica deriva de los métodos de conminución ampliamente utilizados en numerosos sectores productivos, desde la industria cementera hasta la alimentaria y farmacéutica. Los materiales cerámicos avanzados, que requieren la producción de polvos micrométricos de alta pureza, han permitido estudiar a fondo los problemas energéticos y de contaminación que se presentan en la producción por molienda de materiales ultrafinos, y que actualmente pueden ser reducidos aceptablemente. Así, esta técnica, ya disponible en el mercado, puede ser utilizada para la preparación de materiales nanoestructurados.

3.2.4. Nuevas técnicas en fase de experimentación

En un campo como el de las nanotecnologías, en rápida evolución, y en el cual, en los países desarrollados, los entes estatales y las principales empresas están invirtiendo importantes recursos, se proponen continuamente nuevas técnicas. La mayor parte de las mencionadas en los parágrafos precedentes se han originado en técnicas micrométricas conocidas y aplicadas desde hace tiempo. Si bien sus aplicaciones a escala nanométrica están aún lejos de una optimización operativa y económica, tales técnicas aparecen hoy como las más prometedoras a corto plazo.
Existen otras técnicas que revisten un interés potencial para su aplicación práctica, pero que no están todavía suficientemente desarrolladas como para hacer previsiones realistas sobre la factibilidad técnico-económica de su difusión en el campo de los materiales. En particular pueden mencionarse:

- Las técnicas de auto ensamblaje, que consisten en lograr que pequeños grupos de moléculas se unan "automáticamente" según estructuras predefinidas, como ocurre en los sistemas biológicos naturales (por ejemplo en la formación del ADN), utilizadas ya en la biotecnología. Se podrían producir de esta manera nuevos materiales de origen biológico y dispositivos electrónicos , incluidos los realizables con polímeros, eliminando el proceso litográfico.

- La manipulación de los átomos que se puede realizar por medio del microscopio de fuerza atómica (AFM, "atomic force microscope"), y del microscopio de barrido por efecto túnel (STM, "scanning tunneling microscope" ). Estos instrumentos, además de proporcionar imágenes de superficies con resolución atómica (ver parágrafo 4), pueden utilizarse para posicionar átomos o moléculas sobre la superficie de un material. Este posicionamiento de los átomos puede ser de tipo sustancialmente físico de manera de formar estructuras bidimensionales, o bien rompiendo enlaces químicos y formando nuevos entre los átomos de la superficie. La manipulación atómica se encuentra aún en las primeras fases de experimentación a escala de laboratorio.

- Los haces de agregados de átomos o moléculas ("clusters") que se puedan generar vaporizando un material y haciéndolo condensar en una cámara especial. Luego los "clusters" se hacen expandir en otra cámara a velocidades supersónicas controlando la diferencia de presión entre ambas cámaras. La aplicación de esta técnica en la síntesis de nuevos materiales se ilustra en el parágrafo 5.2.


4.INSTRUMENTACIÓN PARA LAS NANOTECNOLOGÍAS

Las investigaciones fundamentales sobre las nanoestructuras y las aplicaciones que surgen de las mismas requieren una infraestructura particular, además de la ya habitual en los modernos laboratorios de desarrollo y ensayo de materiales (instrumentación analítica, microscopios electrónicos de diverso tipo, sistemas de alto vacío, y otros equipos). Las técnicas de diagnóstico para el estudio de los materiales nanoestructurados tienen, además de un interés científico, un potencial interés práctico a nivel industrial, como la microscopía de fuerza atómica y la microscopía de efecto túnel . En efecto, son necesarios en este campo sistemas de manipulación e instrumentación de control altamente refinados, capaces de operar prácticamente a nivel atómico evitando cualquier contaminación del material en estudio. En lo que sigue se describen sintéticamente los microscopios de fuerza atómica (AFM) y de efecto túnel (STM). Ambos instrumentos permiten tanto la observación y el control de superficies con resolución atómica, como el posicionamiento de átomos o moléculas sobre una capa superficial (ver 4.2.4).

4.1. El microscopio de fuerza atómica (AFM).

Se trata de un instrumento versátil y extremadamente preciso para estudiar estructuras y medir las fuerzas superficiales sobre una muestra del material. En la figura 4 se esquematiza su funcionamiento.


4.1. El microscopio de fuerza atómica (AFM).

Figura 5. Fotografía de un microscopio de fuerza atómica (AFM)

La información sobre la superficie bajo examen se recoge a través de una punta muy delgada (pocas decenas de micrones) montada en el extremo de una varilla elástica. Esta última consiste, por lo general, de uno o varios haces de fibras de nitruro de silicio o de silicio metálico cuya longitud varía entre 100 y 500 micrómetros (0,1 a 0,5 mm), con un espesor entre 0,5 y 5 micrómetros. La punta sensible transmite la fuerza que se ejercita entre la misma y los átomo o moléculas de la superficie de la muestra cuando aquélla se mueve hacia arriba y hacia abajo sobre ésta última, detectando su rugosidad, y este movimiento puede ser medido con extrema precisión por medio de, por ejemplo, un haz láser reflejado por un espejo pequeño colocado sobre la punta y recogido por un elemento sensible (fotodiodo). Los datos procesados permiten reconstruir la estructura superficial en la dirección vertical, z. Una pequeña unidad que contiene un cristal piezoeléctrico, del tipo de las antiguas cápsulas con la púa de los tocadiscos, permite detectar la estructura horizontal de la superficie, en función de las ordenadas x e y. Se puede obtener así, con resolución nanométrica, la topografía de una muestra en una escala que varía desde 100 hasta 150.000 nm (0,15 mm), pudiéndose lograr resoluciones del orden de 1 nm.
La AFM puede trabajar en aire, bajo vacío y en medio líquido (para muestras biológicas), y analizar tanto materiales aislantes como conductores de la electricidad. Generalmente puede trabajar en tres modos: "contact mode", "non-contact mode" y "tapping mode". En el "contact mode" la punta está en contacto con la muestra. En el "non-contact mode" la punta de la varilla elástica se mantiene a una distancia pequeña de la muestra, y la topografía de la superficie se reconstruye a partir de la medición de las fuerzas de Van der Waals actuantes entre los átomos de la punta y los de la superficie. En este modo, si bien se evitan daños a la muestra debido a la adherencia entre la punta y la superficie, se tiene una resolución menor respecto a los otros dos modos. Finalmente, en el " tapping mode" la varilla se mantiene en oscilación, y la punta está en contacto en forma intermitente con la superficie, lo que permite tener una información topográfica de alta resolución en el caso de muestras blandas o adhesivas.
Además de obtener una imagen de la topografía de la superficie de la muestra, es posible obtener, al mismo tiempo y en escala nanométrica, un mapa cualitativo de la fricción, de la dureza y de la adhesión, informaciones complementarias que completan la imagen topográfica (por ejemplo, individualizando los distintos componentes en un material compuesto o la presencia de contaminantes en su superficie). Modelizando adecuadamente los fenómenos de fricción, dureza y adhesión en escala micrométrica y nanométrica, y caracterizando las propiedades mecánicas de la varilla, resulta posible obtener una información cuantitativa sobre estos fenómenos. Ello puede ser útil, por ejemplo, para estudiar el estado de una pieza mecánica antes y después de su uso, poniendo en evidencia los fenómenos incipientes de desgaste que ha experimentado.
También resulta posible reconstruir el mapa de las propiedades magnéticas de la muestra, lo que encuentra aplicación en los dispositivos magnéticos para el almacenamiento de datos.

4.2. El microscopio de efecto túnel (STM)

El STM está constituido, esencialmente, por una varilla similar a la del AFM pero con una punta más fina (del orden de un micrómetro). La punta se ubica a una distancia equivalente a pocos átomos de la superficie en estudio (figura 6). Aplicando una diferencia de potencial entre la punta y la superficie se genera un flujo de electrones debido al denominado "efecto túnel" , fenómeno cuántico que da origen a una corriente eléctrica entre dos puntas conductoras (o por lo menos semiconductoras) debida a diferencias de potencial tales que, según la física clásica, no serían suficientes para dar origen a un flujo de electrones.


Figura 6. Esquema del funcionamiento de un microscopio de efecto túnel.

La corriente generada depende de la distancia entre la punta y la superficie y por lo tanto, desplazando la punta sobre esta última se pueden registrar las variaciones de corriente que corresponden a las características superficiales en escala atómica. También pueden obtenerse así informaciones relacionadas con las propiedades eléctricas y topológicas, así como sobre defectos estructurales en escala atómica (dislocaciones y otros) .
El STM es capaz de escribir y leer las estructuras superficiales en escala atómica y de posicionar los átomos y las moléculas sobre la superficie, aprovechando su punta ultrafina; con todo, estas aplicaciones están limitadas por el momento a escala de laboratorio.
Con respecto al AFM, el STM presenta un interés y una posibilidad de aprovechamiento menor en el campo industrial, debido a sus condiciones operativas más limitadas : es utilizable solo con materiales conductores o semiconductores (recientemente se ha comenzado la investigación sobre sistemas orgánicos) y debe operar en vacío o en atmósfera controlada.


5. LOS CAMPOS DE APLICACIÓN

5.1. Premisas

En lo que sigue se procederá según dos enfoques: el intersectorial ( 5.2) y el sectorial (5.3). En el primero se concentrará la atención sobre las aplicaciones en campos que pueden interesar transversalmente una amplia variedad de sectores (materiales, sensores, catalizadores, química) aun cuando resulta inevitable hacer referencia a algunos usos específicos. En el enfoque sectorial, en cambio, se hará referencia a algunos sectores de reconocida importancia, ya sea por sus dimensiones como por su valor estratégico.
Si bien no hay dudas sobre el notable potencial económico del conjunto de estas aplicaciones, algunas de las cuales están ya cerca de los mercados, la mayor parte de las mismas se encuentran actualmente en una fase de investigación. Así, buena parte de los ejemplos que se presentan son adelantos de las actividades de ID. Ellas proporcionan en general elementos ciertos sobre la factibilidad científico-técnica con vistas a ciertos usos; sin embargo, tal actividad no puede proporcionar por sí sola elementos suficientes para evaluar la conveniencia económica y, en particular, los mercados potenciales posibles.

5.2. Los materiales

El campo de los materiales es típicamente intersectorial. De hecho, los mismos se utilizan en todos los sectores de actividad incluyendo la fabricación de componentes, dispositivos y sistemas que, a su vez, interesan transversalmente a variados sectores (por ejemplo: sensores, catalizadores, micromáquinas, microsistemas electro-mecánicos, y otros).
En el parágrafo 3.2. se ha señalado importancia del control de las propiedades de los materiales a través de las modificaciones de su estructura a nivel atómico. La posibilidad de producir en escala nanométrica bloques de composición y dimensiones controladas de manera precisa, para ensamblarlos luego en estructuras de la forma y dimensiones deseadas, representa un cambio radical, tanto en los procesos de producción de los materiales como en sus propiedades, distintas de las conocidas hasta ahora. Estos cambios hacen que el potencial aplicativo de estos materiales sea muy elevado, ya sea que se presenten en forma de polvos, de piezas consolidadas, o de capas delgadas, o bien bajo formas particulares como los nanotubos, irrealizables con los materiales de estructura tradicional.

5.2.1. Polvos y piezas consolidadas

Los nanopolvos pueden utilizarse directamente como tales, o bien pueden ser trabajados ulteriormente, compactándolos para constituir piezas consolidadas monolíticas, o bien dispersándolos en otros materiales para formar materiales nanocompuestos. En cada caso se reconoce la necesidad de desarrollar técnicas que permitan la pro ducción en cantidades suficientes y a costos aceptables de polvos constituidos por partículas de dimensiones y propiedades estrechamente controlables.

Los nanopolvos. Pueden emplearse en segmentos específicos de los numerosos sectores que usan tradicionalmente sólidos finamente divididos ( industria metalúrgica, alimentaria, farmacéutica). En sucesivos parágrafos se hará referencia específica a algunos grandes sectores utilizadores de dichos sólidos (química, sensores, catálisis). Los siguientes ejemplos conciernen a algunos sectores específicos de uso potencial.

- Pigmentos, colorantes, barnices y tintas. El uso de nanopartículas llevaría a notables mejoras en la calidad en las industrias textiles, del vestido, impresiones gráficas y películas fotográficas.
- Cosméticos. Los pigmentos a base de nanopolvos desarrollados por varias empresas , presentan una elevada capacidad de absorción de rayos ultravioletas, lo que los hace ventajosos para las cremas protectoras solares. Teniendo en cuenta las dimensiones del mercado de la cosmética, el desarrollo del uso de nanopolvos en este sector aparece como particularmente interesante.
- Pastas abrasivas. Las pastas basadas en nanopartículas resultan ventajosas para pulir superficies que requieren una planaridad rigurosa y una terminación de altísima calidad (por ejemplo las obleas de silicio usadas en la industria electrónica, los discos rígidos para computadoras, los cabezales magnéticos, los espejos y otros componentes de sistemas ópticos). Resultan así complementarios con la obtención de superficies perfectamente planas y el terminado mediante el bombardeo controlado con nanoagregados de iones. La creciente demanda de terminaciones de alta calidad y la esperada reducción de costos de los polvos nanométricos permiten prever una expansión de la utilización de los mismos en el sector de los abrasivos.
- Farmacología. Los fármacos bajo formas de nanopolvos hacen posible la utilización de sustancias
de baja solubilidad, duplicando así los productos químicos disponibles en el campo farmacológico. Además, el uso de nanopartículas permitiría acciones puntuales, en particular sobre los tumores, impracticables con partículas más grandes.

Piezas monolíticas. Obtenidas mediante la compactación de nanopolvos, se han ya mencionado algunos ejemplos de propiedades singulares como la resistencia mecánica más elevada en materiales metálicos, y las mejores propiedades mecánicas en el caso de las cerámicas tenaces. Los procesos productivos, por su parte, pueden ser optimizados mejorando significativamente los rendimientos, con la consiguiente disminución de los descartes. En particular, y tanto con materiales poliméricos como cerámicos y metales, se pueden producir cuerpos con tal precisión en sus formas y dimensiones finales como para hacer innecesarias las operaciones de terminado. Ejemplos:
- La fabricación de un objeto cerámico mediante sinterizado y sucesivas etapas de terminado. La fabricación de una cerámica monolítica partiendo de polvos de granulometría convencional es, por lo general, un proceso largo y complicado, y el rendimiento es bajo . En el sinterizado a temperaturas elevadas se concentra, según el tipo de material, entre el 50 y el 90% de los costos de producción. El uso de nanopolvos permite obtener cerámicas que, conservando la resistencia mecánica y a altas temperaturas propias de estos materiales, requieren menores tiempos de fabricación. En el caso de la alúmina, estos tiempos se reducen de unas diez horas a alrededor de veinte minutos.
- Los llamados "metales duros", utilizados desde hace mucho tiempo en las máquinas herramientas para el trabajado mecánico, están constituidos por partículas de carburo de tungsteno (WC) dispersas en una matriz de cobalto. Estos materiales compuestos se obtienen mediante un proceso que se inicia con la mezcla mecánica del polvo de carburo de tungsteno y el de cobalto metálico; luego la mezcla se prensa y se sinteriza. Utilizando nanopolvos en lugar de polvos de granulometría convencional se inhibe la formación de micro defectos, precursores de los fenómenos de fractura. Así, los materiales compuestos obtenidos a partir de nanopartículas muestran elevadas características mecánicas y tribológicas
- Los materiales biocompatibles, aptos para ser usados en prótesis o en la reparación de partes lesionadas. Pueden utilizarse como piezas formadas a partir de polvos o bien bajo la forma de capas delgadas que, recubriendo la superficie de una pieza, la hacen compatible con las condiciones del cuerpo humano donde debe trabajar. La posibilidad ofrecida por las nanotecnologías de modificar las propiedades de los materiales abre nuevas fronteras, permitiendo realizar implantes en vivo, de otro modo impracticables.

5.2.2. Materiales nanoestructurados y nanocompuestos a base de carbono

Por mucho tiempo se creyó que el carbono existía solamente en dos formas cristalinas estables, diamante y grafito, cuyas estructuras se esquematizan en la figura 7 (los puntos negros son átomos de carbono), y con las características conocidas. Pero en 1985 se sintetizaron las primeras moléculas de fullereno, cuya estructura es distinta de las dos mencionadas (ver figura): en efecto, el fullereno está formado por 60 átomos de carbono unidos para formar un icosaedro truncado (no hay mejor modo de visualizarlo que una pelota de fútbol en la cual se han sustituído los vértices de los pentágonos y hexágonos que la constituyen por átomos de carbono. Se descubrieron así nuevas formas de agregación del carbono, de acuerdo a las cuales cambiaban en forma notable las propiedades ópticas, mecánicas, electrónicas y térmicas del material.



Figura 7. Arriba: Estructuras cristalinas de las distintas formas alotrópicas del carbono. Abajo: a) Modelo de C60; b) ejemplo de estructura de nanotubo como se deduce de cálculos teóricos y de consideraciones de simetría.

Entre las nuevas estructuras del carbono, los nanotubos, descubiertos en 1991, han suscitado gran interés por su potencial aplicativo, todavía para ser desarrollado. Los nanotubos están constituidos por hojas grafíticas enrolladas y constituyen el equivalente nanoscópico de las bien conocidas fibras de carbono corrientemente utilizadas como refuerzo en materiales compuestos livianos. Con los nanotubos se pueden obtener "materiales nanocompuestos", extremadamente livianos y resistentes, adaptables sea a usos aeroespaciales o para prótesis e implantes in vivo en el cuerpo humano. Dado que los nanotubos pueden ser también óptimos conductores de la electricidad, si son adicionados de manera adecuada a materiales normalmente no conductores, pueden modificar las propiedades de conducción eléctrica de estos últimos. Así, por ejemplo, nanocompuestos poliméricos pueden conducir la electricidad encontrando aplicaciones de gran interés en el campo de las comunicaciones (radares, antenas, etcétera), en la construcción de satélites artificiales, y en otras.
Las perspectivas de los nanocompuestos conductores son muy prometedoras también en la industria automovilística. Los vehículos, en efecto, utilizan cada vez más materiales compuestos no metálicos. Si las partes no metálicas fuesen conductoras de la electricidad en forma controlada, se podrían aplicar sobre las mismas procesos de pintura por electro spray, utilizados normalmente para las partes metálicas. O bien agregando pequeñas cantidades de nanotubos a los materiales usados para carga del caucho en los neumáticos, éstos tendrían una sensibilidad eléctrica que podría utilizarse para controlar su estado. También se ha propuesto su uso en hormigones y asfaltos para caminos y rutas, ya que servirían para detectar microfisuras críticas.
En esta dirección, varias empresas están desarrollando óxido de polifenil /poliamida cargado de nanotubos, y se afirma que muchas empresas automotrices lo están probando en diversas partes del mundo. Basta sólo un 2% de nanotubos para permitir la pintura electrostática y un mejor terminado superficial; el problema es su costo, aún elevado.
La realización de películas y recubrimientos de carbono nanoestructurados puede ser lograda mediante una técnica recientemente puesta a punto, técnica que consiste en la creación de un haz supersónico de agregados ("clusters") de átomos de carbono. Mediante descarga en arco eléctrico se crea un plasma de carbono que se mezcla con gas helio. Se expande la mezcla en el vacío para crear un haz de partículas de alta velocidad y muy colimado; se intercepta luego el haz con un sustrato sobre el cual las partículas se depositan formando una capa. Se trata de una técnica similar a la pintura en aerosol. Se obtienen así de manera eficiente y econ&oac